jueves, 25 de noviembre de 2010

Virus sin vacuna



A nadie le cabe la menor duda de que el espacio virtual se ha convertido en un lugar con muchas posibilidades delictivas, en una especie de paraíso del delito, y ello debido, parte, a la dificultad, que no imposibilidad, de identificación de los autores del hecho, y parte al que el uso intensivo de redes telemáticas permite un mayor alcance de los efectos de los virus al suponer una mayor difusión, así como un inmediato acceso a los objetivos. Nos hallamos ante el crimen global.A la hora de perseguir este tipo de conductas delictivas nos encontramos ante tres serios problemas:

Por un lado, ignoramos el número de víctimas, por lo que no es posible tener una clara conciencia de hasta donde alcanza la cibercriminalidad, ello debido en gran parte al ocultamiento de los ataques por quienes los padecen, principalmente bancos e instituciones financieras ,sistemáticamente sometidos a chantaje informático, ya que una denuncia supondría delatar la fragilidad de sus sistema de seguridad informático con la consiguiente perdida de credibilidad.Por otro lado nos encontramos con el problema legal. Un ejemplo reciente lo recientemente lo hallamos en el asunto del virus I love you, triste paradigma del vacio legal que reina en esta materia.En efecto, al no hacer mención alguna las leyes de Filipinas a la piratería informática ni a sus efectos, no existe cobertura legal alguna para actuar contra los hackers, Por lo tanto, la difusión de un virus por la red no está considerada como delito, algo que no ocurre en otros países, como es el caso de EEUU, donde este tipo de conductas delictivas son severamente castigadas..Así, la policía tuvo que buscar una artimaña legal para detener a Reonel Ramones, principal sospechoso de haber creado el virus; el ardid consistió en utilizar una ley redactada para combatir el fraude con las tarjetas de crédito, si bien el problema sobrevino al faltar la finalidad, elemento subjetivo del tipo penal, puesto que la intención del pirata informático no era estafar sino causar daños mediante la destrucción de ficheros. (Conviene recordar que la detención de Ramones se demoró tres días por la dificultad de encontrar un juez que emitiera la orden de arresto, y ello debido a que la detención hubiera sido ilegal, puesto que la ley solo es aplicable al uso de tarjetas de crédito).

PAULA MURRUGARRA ORMEÑO





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